“No puedo controlar tener un buen parto, pero sí puedo aumentar las probabilidades trabajando mi cuerpo y mi alimentación.”
Así resumía Alicia su mentalidad cuando decidió unirse al programa Embarazo Sano.
Era su primer embarazo, y apenas con nueve semanas ya arrastraba ciática, náuseas continuas y un cansancio que la dejaba sin fuerzas para moverse.
Durante el último año había probado pilates máquina, pero lo dejó porque no le motivaba y no notaba cambios reales.
Sin embargo, esta vez el motivo era distinto: quería prepararse de verdad para el parto y sentirse fuerte durante todo el embarazo.
Del sofá al movimiento consciente
Alicia llevaba desde la pandemia con una vida sedentaria.
El primer trimestre fue especialmente duro: el cansancio, las náuseas y la alimentación desordenada hicieron que su cuerpo se sintiera cada vez más pesado y rígido.
Pero, como ella misma dice:
“A pesar del cansancio extremo, mi compromiso era total. Quería mantenerme activa y trabajar mi musculatura para que los meses que me quedaban fueran lo más llevaderos posible.”
Durante las primeras semanas de entrenamiento, su prioridad fue recuperar energía y reducir el dolor.
Con un trabajo progresivo de fuerza, movilidad y respiración, sus molestias desaparecieron completamente.
En pocas semanas, volvió a sentirse activa, conectada con su cuerpo y con la confianza de estar haciendo lo mejor para su salud y la de su bebé.
Pilates o entrenamiento adaptado: la gran diferencia
Alicia lo explica con claridad:
“He recomendado el programa a mis amigas embarazadas, pero muchas creen que con ir a pilates de embarazadas es suficiente.”
El pilates puede ser un buen complemento, pero no es suficiente por sí solo para preparar el cuerpo al nivel que exige un embarazo.
El embarazo implica cambios estructurales y hormonales que afectan al suelo pélvico, la faja abdominal, la espalda y las articulaciones.
El cuerpo necesita trabajo de fuerza controlado, no solo movilidad o estiramientos.
Mientras que el pilates puede mejorar la conciencia corporal y la respiración, el entrenamiento de fuerza adaptado logra:
- Fortalecer el suelo pélvico y el abdomen profundo (clave para prevenir diástasis e incontinencia).
- Mejorar la postura y reducir dolores de espalda, pelvis o ciática.
- Preparar la musculatura del transverso para un parto más eficaz.
- Controlar la ganancia de peso y reducir la retención de líquidos.
- Facilitar la recuperación posparto, ya que el cuerpo llega más preparado y funcional.
“El entrenamiento con .be me ha ayudado a corregir la postura, aumentar mi energía y mantenerme activa mínimo cinco días a la semana. He vuelto a comer bien y me siento más fuerte que nunca.”
De la teoría a la práctica: resultados visibles
En su semana 21, Alicia ya había mejorado notablemente su posición corporal y el control del “abrazo del bebé”, aunque seguía afinando la activación.
A pesar de haber ganado peso (17 kg), su agilidad y energía eran excepcionales para el momento del embarazo en el que se encontraba.
En su revisión con fisioterapia, los resultados fueron excelentes: sin dolores, sin molestias y con un abdomen y suelo pélvico en buen estado.
Un parto soñado
A los pocos días de dar a luz, Alicia escribió a su entrenadora:
“Fue el parto soñado. Me dijeron que pujaba muy bien, y estoy convencida de que fue por el trabajo del transverso durante los entrenamientos. Solo necesité dos puntos por la episiotomía. Estoy contentísima.”
Lo que comenzó como una decisión para moverse “un poco más” terminó convirtiéndose en un proceso de transformación física y mental.
Alicia no solo llegó fuerte al parto, sino que vivió su embarazo con confianza, seguridad y bienestar.
Prepararte es cuidarte
El embarazo no es un momento para “sobrevivir”, sino para prepararse conscientemente.
Como dice Alicia, “no puedo controlar tener un buen parto, pero sí puedo aumentar las probabilidades trabajando mi cuerpo y mi alimentación.”
Entrenar durante el embarazo no va de estética, va de salud, prevención y bienestar.
Y hacerlo con acompañamiento profesional marca toda la diferencia.
Si estás embarazada y te planteas entre pilates o entrenamiento adaptado…
Recuerda: el pilates puede ayudarte a moverte, pero el entrenamiento adaptado te prepara de verdad.
Tu cuerpo necesita fuerza, conciencia y acompañamiento especializado.
Eso es lo que te permitirá llegar fuerte al parto y vivir un posparto más llevadero.
Descubre cómo prepararte para el parto y cuidar tu cuerpo desde el primer trimestre con nuestro programa Embarazo Sano.
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