¿Sabías que algunos hábitos que tenemos al ir al baño pueden afectar la salud de nuestro suelo pélvico sin que nos demos cuenta? Cuidar esta zona es esencial para la salud femenina en cada etapa: menstruación, embarazo, posparto y menopausia; pero especialmente después del parto. El suelo pélvico soporta gran parte de los cambios que vivimos en esta etapa, y si no lo cuidamos, pueden surgir problemas como incontinencia o prolapsos de órganos pélvicos. Hoy te queremos compartir algunos consejos sencillos que puedes aplicar desde ya para mejorar tu bienestar y proteger tu suelo pélvico.

La postura correcta al ir al baño

La forma en que te sientas cuando vas al baño influye más de lo que piensas. Un error común es sentarse a medias o apenas tocar el asiento, especialmente en baños públicos. Aunque lo hacemos por evitar el contacto, esta postura impide que la vejiga se vacíe por completo, y a largo plazo, puede afectar la musculatura pélvica.

La mejor postura para orinar es sentarse relajada, con los pies bien apoyados en el suelo y tronco ligeramente inclinado. De esta forma, permites que tus músculos se relajen y la gravedad haga su trabajo vaciando la vejiga sin necesidad de empujar. Pero… ¿y para ir de vientre?

La postura correcta al ir de vientre para cuidar el suelo pélvico

Pues sí, la postura es fundamental para proteger tu suelo pélvico cuando haces de vientre. Para facilitar el proceso y evitar forzar el suelo pélvico, hay que sentarse con los pies sobre un taburete pequeño, de esta manera se elevan las rodillas ligeramente por encima de las caderas. Esta posición imita la postura natural de cuclillas y facilita la evacuación sin forzar.

Al igual que al hacer pis, es fundamental no hacer fuerza. Tómate tu tiempo, respira profundamente y deja que tu cuerpo actúe de forma natural. Forzar puede aumentar el riesgo de problemas como hemorroides o fisuras.

Evita hacer fuerza al orinar para no dañar el suelo pélvico

Muchas veces, por las prisas o el hábito, apretamos o empujamos al hacer pis para terminar más rápido. ¡Cuidado con eso! Este gesto repetido puede debilitar los músculos del suelo pélvico. Lo mejor es tomarse el tiempo necesario y dejar que todo fluya de manera natural. Si sientes que debes empujar para vaciar la vejiga por completo, podría ser señal de que algo no está funcionando bien, en este caso consulta con un especialista.

No cortes el pis para «entrenar» el suelo pélvico o dicho de otra manera, por qué no debes hacer Kegels al orinar:

Probablemente has oído hablar de los Kegels, un ejercicio de contracción voluntaria de la musculatura del suelo pélvico para fortalecerlo, pero es importante no hacerlos mientras orinas. Cortar el flujo de orina pensando que estás fortaleciendo esta musculatura puede ser perjudicial, la vejiga no se relaja como debería y puede aumentar el riesgo de infección en la misma. Los Kegels mejor realizarlos por recomendación de un profesional y en otro momento, deja que tu cuerpo haga su trabajo cuando estés en el baño.

Hidrátate bien y escucha tu cuerpo

Beber suficiente agua es clave para cuidar tu vejiga y prevenir infecciones urinarias. Mantener una buena hidratación ayuda a que la orina sea menos concentrada, lo que reduce la irritación de la vejiga y protege el suelo pélvico. Además, evita ir al baño «por si acaso” para no alterar el ritmo natural de tu vejiga. Es mejor esperar hasta que realmente sientas la necesidad de ir. Eso sí, tampoco aguantes demasiado, ya que eso puede estirar y debilitar la vejiga con el tiempo.

Resumen: Consejos para cuidar el suelo pélvico al ir al baño

Cuidar el suelo pélvico puede ser sencillo si prestas atención a pequeños hábitos. Recuerda:

  • Mantén una postura adecuada: Relajada y con los pies bien apoyados. Y si puedes, aumenta el grado de flexión en la cadera cuando vas de vientre.
  • No empujes ni fuerces: Ni para orinar ni al hacer de vientre.
  • Evita cortar el flujo de orina: No hagas Kegels durante la micción.
  • Hidrátate bien: Beber suficiente agua protege tu vejiga.
  • Escucha a tu cuerpo: No aguantes ni vayas al baño sin necesidad.

Con estos consejos, estarás protegiendo tu suelo pélvico y mejorando tu bienestar, especialmente si has desarrollado malos hábitos al ir al baño. Y recuerda, si tienes dudas, necesitas más consejos o tienes que recuperar tu suelo pélvico después del parto, no dudes en contactarnos. Hemos ayudado a cientos de mujeres a recuperar su suelo pélvico y mejorar su calidad de vida con nuestro programa específico de recuperación posparto, puedes conocer sus historias en este post https://www.entrenamientomujer.com/testimonios-inspiradores-de-mujeres-posparto-recuperacion-real-con-nuestro-programa-de-entrenamiento/.

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