El momento del parto es uno de los mayores retos físicos y emocionales que vas a vivir. Y aunque no podamos controlar todo lo que sucede, sí podemos preparar el cuerpo para que esté fuerte, flexible y listo para acompañarte en cada fase. Durante los meses del embarazo, es fundamental trabajar fuerza, resistencia, movilidad y control corporal, porque todo suma para que llegues fuerte, activa y segura al parto… y para que la recuperación sea más rápida.

Pero cuando nos acercamos al último trimestre —ese momento en el que el cuerpo ya pesa más, el bebé empieza a encajarse y todo se siente más intenso— hay tres pilares que cobran un papel protagonista: la movilidad pélvica, el suelo pélvico y la respiración.

Estos tres pilares son los que, literalmente, te van a acompañar en el gran momento del parto. Son las herramientas que te ayudarán a moverte mejor, a abrir espacio para el bebé, a conectar con tu cuerpo y a vivir el parto de una forma más consciente y segura.

Hoy vamos a explicarte cómo funcionan, por qué son tan importantes y cómo puedes empezar a trabajarlos desde ya.

Movilidad pélvica: tu superpoder para el parto

Entender tu pelvis

Imagina tu pelvis como la gran puerta de entrada y salida: sostiene y conecta la parte superior e inferior de tu cuerpo y actúa como un «puente» por el que tu bebé va a viajar durante el parto.

Muchas veces hablamos de pelvis y caderas como si fueran lo mismo, pero no lo son:

La pelvis es el conjunto de huesos que forman la base y el «aro» donde descansa y se mueve tu bebé.

Las caderas son las articulaciones que unen la pelvis con las piernas y permiten movimientos amplios como abrir, cerrar o rotar las piernas.

Tu pelvis no es un bloque rígido: se mueve, se adapta y cambia. Y entender estos movimientos es clave para ayudar a tu bebé a encontrar el mejor camino durante el parto.

¿Por qué la movilidad pélvica es clave?

  • Facilita que el bebé se coloque y descienda.
  • Reduce molestias como presión en la pelvis, dolor lumbar o sensación de pesadez.
  • Aumenta el espacio en el canal de parto para un expulsivo más fluido.

Movimientos pélvicos y su papel en cada fase del parto

Durante el parto, los movimientos y las posiciones que elijas pueden ayudar (¡mucho!) a tu bebé a avanzar y a facilitar el proceso. Aquí te explicamos cómo adaptarlos según la fase en la que estés:

Fase 1 Entrada pélvica (fase inicial): ayudar al bebé a entrar y colocarse bien:

  • Flexión de cadera menor de 90° (por ejemplo, estar de pie o inclinada hacia adelante).
  • Rotación externa de caderas.
  • Efecto tobogán (apoyarte hacia adelante para crear más espacio).
  • Evitar posiciones prolongadas sobre el sacro (como tumbada boca arriba).

Fase 2 Pelvis media (fase de descenso): facilitar la rotación y el avance.

  • Posiciones asimétricas (una pierna adelante y otra atrás).
  • Rotaciones externa e interna.
  • Flexión de cadera entre 90° y 120°.

Fase 3 Pelvis inferior (fase final y expulsivo): abrir al máximo la salida.

  • Flexión de cadera mayor de 120° (como en cuclillas profundas).
  • Rotación interna de caderas.

Suelo pélvico: sostener, pero también aprender a soltar

Tu suelo pélvico es el «suelo» que sostiene todos tus órganos y el bebé durante el embarazo. Muchas veces se habla solo de fortalecerlo, pero para el parto es igual de importante saber soltar.

Un suelo pélvico fuerte y flexible:

✅ Mejora el pujo y facilita la salida del bebé.

✅ Reduce el riesgo de desgarros y complicaciones.

✅ Ayuda a una recuperación posparto más rápida.

Cómo prepararlo

  • Combina ejercicios de activación con prácticas de relajación perineal.
  • Aprende a «soltar» con la respiración, sobre todo en las últimas semanas.
  • Masajes perineales y posturas abiertas como cuclillas (guiadas y con seguridad).

Respiración

La respiración es tu gran aliada para el parto. Una respiración consciente:

✅ Te ayuda a gestionar el dolor y el miedo.

✅ Acompaña el descenso del bebé.

✅ Mejora la conexión con el suelo pélvico y la pelvis.

Práctica sencilla:

Coordina tu respiración con movimientos como el gato-vaca en cuadrupedia. Inicia el movimiento desde la pelvis y siente cómo la respiración acompaña cada fase. Practicar exhalaciones largas te ayudará a «soltar» durante el parto.

¿Y la fuerza y resistencia?

Son importantes y deben trabajarse durante todo el embarazo para sostener tu cuerpo, cargar el peso del bebé y estar preparada para los cambios estructurales.

Pero en el último tramo, cuando pensamos específicamente en el parto, el foco principal se traslada a moverse, abrirse y acompañar, más que a «empujar peso». La fuerza sigue siendo tu base, pero la movilidad pélvica, el suelo pélvico y la respiración se convierten en protagonistas.

Conclusión: muévete, confía y acompaña

El parto es movimiento, apertura y conexión.

Preparar tu movilidad pélvica, aprender a sostener y soltar tu suelo pélvico, y conectar con tu respiración te dará herramientas reales para acompañar a tu bebé y vivir el parto de forma más segura y consciente.

¿Te acompañamos?

Si quieres un plan adaptado y un acompañamiento profesional para preparar tu cuerpo y tu mente para el parto, estamos aquí.

Rellena el siguiente formulario y empieza a preparar el momento más importante de tu vida con seguridad y confianza.

También te puede interesar:

Tanto si estás embarazada, acabas de ser madre, estás intentando serlo o hace ya tiempo que lo eres

Cuéntanos cuál es tu situación y te explicamos cómo podemos acompañarte

Logo circular .be
Resumen de privacidad

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para obtener estadísticas sobre los hábitos de navegación del usuario, mejorar su experiencia y permitirle compartir contenidos en redes sociales. Usted puede aceptar o rechazar las cookies, así como personalizar cuáles quiere deshabilitar.

Puede encontrar toda la información en nuestra Política de Cookies.