Una de las dudas más comunes en el tercer trimestre es:

“Mi bebé todavía no está cabeza abajo… ¿tengo que preocuparme?”

La respuesta es no siempre. Cada embarazo tiene su ritmo, y los bebés pueden girarse incluso en las últimas semanas. Aun así, comprender hasta cuándo puede darse la vuelta el bebé y qué puedes hacer para favorecer su colocación de forma segura te ayudará a vivir esta etapa con más tranquilidad.

En .be acompañamos a cientos de embarazadas que se hacen esta misma pregunta, y queremos explicarte con claridad qué está pasando, qué señales observar y qué ejercicios pueden ayudarte sin poner en riesgo tu bienestar.

¿Hasta cuándo puede girarse el bebé?

La mayoría de los bebés se colocan cabeza abajo (posición cefálica) entre la semana 28 y la 34 de embarazo.

Algunos lo hacen un poco antes, otros después, y eso también es normal.

A partir de la semana 36, el espacio dentro del útero empieza a reducirse, por lo que el bebé tiene menos margen para moverse. Aun así, hay bebés que se giran incluso en la semana 38 o 39.

Si tu bebé sigue de nalgas o transversal pasada la semana 36, no te alarmes, pero sí es recomendable comentarlo con tu matrona o ginecólogo/a para valorar las opciones.

¿Qué influye en la posición del bebé?

La posición del bebé depende de varios factores:

  • La forma y tono de tu útero y pelvis: algunas mujeres tienen un útero o pelvis que ofrece más o menos espacio.
  • El movimiento y la postura en el día a día: pasar muchas horas sentada, especialmente reclinada hacia atrás, puede hacer que el bebé adopte posiciones menos favorables.
  • Tu actividad física: una pelvis móvil y una musculatura equilibrada ayudan a crear el espacio que el bebé necesita.
  • El líquido amniótico: su cantidad influye en la capacidad de movimiento del bebé.

En resumen: una madre activa, con buena movilidad pélvica y sin tensión excesiva en la zona abdominal y lumbar, le da más oportunidades al bebé para encontrar su mejor posición.

Cómo saber si tu bebé está colocado

Hay pequeñas pistas (no diagnósticos) que pueden orientarte:

  • Patadas y movimientos: si las notas arriba, suele indicar que la cabeza está abajo. Si las sientes muy abajo o a los lados, podría estar transversal o de nalgas.
  • Presión en la pelvis: sensación de peso o presión baja puede ser signo de encajamiento.
  • Molestias o tirantez: los cambios en la presión abdominal también pueden indicar que el bebé se mueve o se recoloca.

(La única forma de confirmarlo con certeza es mediante ecografía.)

Posturas y ejercicios para favorecer la vuelta del bebé (de forma segura)

Antes de nada, recuerda que no existen ejercicios mágicos para dar la vuelta al bebé, pero sí puedes crear las condiciones óptimas para que se mueva y se coloque de forma natural.

El objetivo es mantener una pelvis móvil, un abdomen relajado y una buena alineación corporal.

1. Posición cuatro apoyos (gato-vaca)

Un clásico del embarazo. Ayuda a liberar la tensión lumbar, mejorar la movilidad de la pelvis y crear espacio para que el bebé se mueva.

Realiza movimientos lentos, acompañando con la respiración: al inhalar arquea suavemente la espalda, al exhalar redondea el tronco.

2. Caminar en cuadrupedia

Desde la misma posición a cuatro apoyos, avanza lentamente una mano y la rodilla contraria, como si gatearas.

Este movimiento activa la pelvis y la musculatura profunda del abdomen, generando movilidad unilateral y rotación suave, lo que puede facilitar que el bebé se acomode.

3. Movilidad unilateral de cadera

En cuadrupedia o apoyada sobre una fitball, lleva una pierna hacia un lado o realiza círculos suaves con la cadera.

Estos movimientos ayudan a liberar bloqueos articulares y aumentar el espacio intraabdominal.

Realiza entre 8-10 repeticiones por lado, siempre sin dolor.

4. Postura de la pirámide (adaptada al embarazo)

Colócate con las manos apoyadas en el suelo o sobre un bloque, caderas elevadas y piernas separadas al ancho de la pelvis.

Mantén la columna larga y respira profundo.

Favorece la elongación de la cadena posterior y el espacio en la parte baja del abdomen.

5. Caminar en pirámide

Desde la postura anterior, alterna el apoyo de un talón y luego el otro, “caminando” suavemente.

Este movimiento dinámico mejora la circulación y promueve la movilidad del sacro.

Estos ejercicios aparecen en nuestros vídeos de Instagram, puedes verlo aquí para aprender cómo hacerlo correctamente. También puedes encontrar aquí otros ejercicios que favorecen al trabajo del parto.

⚠️ Importante:

Si tienes contracciones, sangrado o el embarazo es de riesgo, consulta siempre con tu profesional sanitario antes de realizar cualquier movimiento o cambio en tu actividad física.

Si quieres ampliar sobre este tema, te recomendamos leer también nuestro artículo anterior:

“Ejercicios para dar la vuelta al bebé, ¿es posible?”

¿Y si el bebé no se da la vuelta?

Que el bebé no se coloque cabeza abajo no significa que algo vaya mal.

Existen partos vaginales en posición podálica y cesáreas programadas seguras.

Lo importante es que mantengas una buena movilidad, evites el sedentarismo prolongado, te sientas informada, acompañada y confiada en tu equipo.

No hay culpa ni fallo posible: cada cuerpo, cada bebé y cada historia tienen su propio ritmo.

Cómo te ayudamos desde .be

En .be trabajamos precisamente desde ahí:

somos un equipo de entrenadoras especializadas en embarazo que te acompaña para mejorar tu movilidad, liberar tensiones y favorecer la posición del bebé con ejercicios adaptados a cada etapa de tu gestación.

Todo lo que hacemos está diseñado para que te muevas de forma segura, con confianza y sin miedo, tanto por ti como por tu bebé.

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